21 noviembre 2006

El pequeño colibrí



Así es como debería llamarse este muchachito. Se coló en nuestras pantallas en el 2002 a fuerza de versionar las canciones del verano. Con sus gallos en la voz y sus chillidos de ratón, consiguió grabar un disco imitando a David Civera, Miguel Bosé o las Ketchup. Sería entendible si cantara bien, pero la gracia de este niño, para quien se la encontraba, era los meneos que se pegaba en el escenario. Y eso en un CD como que no lo encuentras.

Dos años mas tarde rodaría una película junto a María Barranco y Juan Luis Galiardo.Franky Banderas.

La trama es más simple que una mosca de la fruta.
Avelino actor y payaso se encuentra a Paquito (Raulito) y decide hacerlo famoso para poder forrarse a su costa, pero a medida que la fama del niño crece empiezan a salir familiares de debajo de las piedras para apuntarse al carro del éxito.
Bastante realista, eso sí. Pero no creo que se llevara ningún premio.

Después de este tremebundo éxito Raulito despareció del mapa, supongo que se retiró para dedicarse a sus estudios de primaria, mientras saboreaba las mieles de su triunfo.
Aunque me temo que cualquier día nos sorprenderá saliendo de nuevo a la palestra. Dios no lo quiera.
Y para martirio de vuestros oidos una muestra del vozarrón del chaval.


09 noviembre 2006

La tristeza de la familia Adams... perdón, Santorum



Este hombre compungido que veis es el senador republicano estadounidense Rick Santorum, en una rueda de prensa convocada para reconocer su derrota. Lo acompaña toda su familia, que parece habérselo tomado muy a pecho. Quien le dice ahora a la pequeña Sarah María que ya no podrán comprarle los mismos vestiditos que lleva su muñeca; y que estará pensando el pobre Daniel con esa mirada perdida que tiene, cualquiera diría que teme las burlas que le esperan de sus compañeros demócratas en el colegio.

Pero claro, es normal que se preocupen por la perdida de status de sus padres, unos padres que sienten un gran cariño por sus hijos. Tanto como para que en 1996 cuando su hijo Gabriel murió a las dos horas de nacer, se lo llevaran a casa, se lo presentasen a sus hermanos y durmiesen toda la noche con él devolviéndolo al hospital al día siguiente.

Normal que los niños estén acojonados.



Visto en Escolar.net